Bienvenidos

Solo historias con tu imaginación.
Puedes ser escritas por mí, o tuyas que te gustaría que publicara.
Espero que te guste el blog, y si hay algo que no te guste o que no encaje bien, solo dilo. Me gustan las opiniones de los demás, tanto buenas como malas.

martes, 1 de marzo de 2011

Equipo 7


Capítulo 2


Todo esta oscuro, ¿Dónde estoy?
Intento abrir los ojos pero me pesan y no puedo, lo último que recuerdo es que…

Sin darme cuenta abró los ojos de golpe, me da igual si me duelen o no.

-¡Hinako!-gritó.

Lo último que recuerdo es a esas tres personas y dejar a Hinako desprotegida.
Ya que tenía los ojos abiertos inspeccioné el lugar donde me encontraba.
Estaba sentado en una cama, dentro de una habitación… ¡parecidísima a la mía!

-¿Estoy en mi casa? – dije confundido en voz alta.

La verdad la habitación era igual que la mía, pero algo me decía que no estaba en mi casa.
Intenté levantarme y aunque tenía las piernas de plomo me conseguí levantar. Me mareé un momento.
Pero no es tiempo de perder tiempo con mareos, me dije dándome ánimos a continuar.
Tenía que saber que había sido de Hinako, y quienes eran esos hombres.

Me dirigí a la puerta. Un puerto bonito de madera con adornos en el marco.
La abrí y miré a fuera. Exactamente, no estaba en mi casa.
Fuera había un largo pasillo donde había más puertas, mesas con flores, alfombras, radiadores para mantenerlo en calentito, lámparas de lujo…

Prácticamente me quedé con la boca abierta. ¿Dónde me encontraba que solo el pasillo era así de lujoso?
Salí y seguí el pasillo. A Algún lado tenía que llegar, digo yo.

Al final vi una luz cegadora, una ventana pensé. Ya que no había corriente.
Me apresuré a llegar allí, seguramente podría mirar al exterior y ver si reconocía algo del lugar.
Pero al llegar y asomarme solo vi un jardín bien cuidado y al fondo el mar. ¿El mar?
Mi casa estaba a bastante distancia del mar.

¿Tanto tiempo había estado inconsciente como para darles tiempo a traerme has aquí?

Dejé de mirar por la ventana y seguí el pasillo que ahora continuaba a la derecha, pero este era más corto y al final se encontraba una puerta donde encima del marco ponía ‘’COMEDOR’’.

La verdad, no sabía si sería buena idea encontrarme con alguien estando en un lugar desconocido.
Pero por algún sitio tenía que empezar a buscar a mi hermana, o por lo menos a alguien que me dijera donde encontrarla y si estaba bien.

Así que respiré profundamente y abrí la puerta.
Entre muy decidido.
Y claro, tan decidido iba que no me di cuenta de que alguien salía a la vez que yo entraba, y ambos chocamos y caímos.

-Maldición… - murmuré mientras me sobaba el golpe.

Después de darme cuenta lo que había pasado miré contra quién me había chocado.

Era un chico peliazul con ojos oscuros y tendría más o menos mi edad, si no tenía la misma.
El me miraba con la misma curiosidad que yo a él. Se lo notaba en los ojos aunque la cara la tenía fría.

-Perdón – dije automáticamente, aunque no le conociera seguía teniendo buena educación.

Me levante y le ofrecí mi mano, aunque el sin aceptarla se levantó solo y siguió mirándome.

-Sasuke, ¿qué pas…? – salió una chica de lo que parecía el comedor.

Esta tendría también mas o menos nuestra edad, pelo ¿rosa? Y ojos color jade.
Se calló al verme y también me miró curiosa, aunque esta no intentaba disimularlo.

-¿Quién eres? – me preguntó.

Se notaba que esta chica no eran de las que se van por las ramas.
La verdad, no sabía si contestarla sería buena idea, pero… ya que suponía que ellos ya deberían saber donde estábamos debería ser al menos amigable antes de ponerme en modo interrogador.

-Uzumaki Naruto – la dije con una gran sonrisa ofreciéndola mi mano.
-Haruno Sakura – me contesto, pero sin apretarme la mano.

Seguía detrás del chico este misterioso.
Me le quedé mirando a él con la pregunta escrita en mi rostro hasta que por fin abrió la boca.

-Uchiha Sasuke

Bueno, ahora que ya nos conocíamos los tres, alguien debería haber comentado algo ¿no?
Pues no, nos quedamos ahí unos cinco minutos más ellos mirándome a mí y yo mirándoles a ambos.

Yo al final fui el que rompió el hielo.

-¿Sabéis donde nos encontramos? ¿O que hago aquí? ¿O algo de mi hermana? – lo pregunté todo seguido, sin dejar responder aunque les preguntara.

Ellos dos me miraron más confundidos, aunque el que se llama Sasuke me respondió.

-Konoha – dijo simplemente.

Yo me sorprendí. ¿Konoha? Esa es mi ciudad natal, y que yo supiera nunca a habido playa, o tan siquiera un mar o un río o… una casa parecida a esta.
Debía ser enorme por el tamaño que se veía por dentro.

-¿Konoha? – dije en alto. Realmente me había confundido. Aunque fue… Sakura, eso así se llama, la que me respondió.
-Pero no Konoha de donde supongo que venimos los tres, si no otra Konoha. Exactamente la Villa Oculta de la Hoja, Konoha.

No se exactamente lo que no pillé, que me dijera que los tres veníamos de la misma ciudad, aunque era fácil de comprender, ¿cómo es que nunca nos habíamos visto?
Bueno… vale… la ciudad es grande pero…
Luego de segunda… ¿La villa oculta de la hoja? Estos han visto muchas películas pensé…

-Valee… - dije. Sabía que tenía en mi cara escrita la palabra ‘’SARCASMO’’, pero bueno ¿quién se creería algo como eso? Pasé a otra pregunta.- ¿Y habéis visto a mi hermana por algún sitio?

Los dos se miraron entre ellos.
Creo que era la primera vez que el teme… digo Sasuke había mirado a Sakura.
Los volví a mirar ahora más serio. A esa pregunta si quería respuesta. Aunque me habían respondido a todo, lo último no acababa de creérmelo.

-¿Tu hermana? – preguntó al fin Sakura.
-Mm.. si. Una niña pequeña de seis años, pelo rubio, siempre esta sonriendo y riendo, muy hiperactiva… - me callé al ver como se iluminaban los ojos de Sakura.- ¿La conoces? – dije esperanzado.
-¿Esa ricura es tu hermana? – Me dijo con una sonrisa y yo asentí.- Claro que la conozco, nos hemos hecho amigas…

Ella me mostró una gran sonrisa.
La primera que veía por su parte.
¿Acaso la había caído bien ya por mi hermana?

-Uzumaki Naruto

Dijeron a mis espaldas. Al girarme estaba uno de los hombres que me habían traído aquí.
El me miró un momento y después a mis espaldas donde vio a Sakura y Sasuke.

-Pero mira… si el equipo completo ya se conoce.- Dijo de forma casual.

Yo me giré a ver a los otros dos. Yo no entendí que dijo, pero a ellos parecía que les decía algo.

-¿Él? – preguntó Sasuke.
-Sí él… - empezó a decir pero fue interrumpido por una voz que yo me conocía muy bien.
-¡Naru! ¡Naru! ¡Naru!

Hacía mi venía corriendo por detrás de aquel hombre, Hinako.
Venía con la felicidad de siempre. Como si acabara de venir de comprar con mi madre.
Cuando llego a mi la cogí como siempre y la empecé a hacer cosquillas con lo que se empezó a reír.
Cuando terminé se abrazó a mí y yo la di un beso en la cabeza.

-Bueno, supongo que tendremos que dejar las explicaciones para luego – dijo el hombre que seguía ahí.- Sasuke, Sakura ¿podéis estar con Naruto hasta que le expliquemos todo? Al fin y al cabo, van a ser equipo ¿no? – dijo al final casi con ironía y se fue.

Yo me giré hacía donde estaban mis próximos ‘’compañeros de equipo’’, esperando explicaciones.

-Ahora no – dijo Sakura sabiendo de mi pregunta.
-Ven con nosotros – dijo Sasuke. Ahora parecía menos frío.

¿Sólo se mostraba frío con los desconocidos? Pues que buena impresión debía de dar siempre…
Los seguí dentro del comedor, donde Sakura cogió un par de tostadas y me las dio (algo que me recordó a mi madre) y luego cogió un tetrabrik [creo que se escribe así XD] de leche con una pajita incluida y se la dio a mi hermana que lo cogió sin rechistar nada.

Después salieron por una puerta que había al final de la habitación y yo los seguí.
Al parecer esa puerta daba al jardín que yo había visto antes.
Pero desde fuera se veía incluso más bonito y más grande.

Mi hermanita me empezó a dar golpecitos con lo que entendía que quería que la bajara.
Cuando estaba en el suelo se abrazó a mis piernas un segundo y después se fue a jugar a un parque que había en el jardín.
No me había fijado en él hasta ahora.

Vi alejarse a mi hermana y cuando ya estaba feliz (que nunca había dejado de estar, por cierto) me giré a Sasuke y a Sakura.

-Y… ¿Qué tal las explicaciones ahora? – pregunté o más bien exigí.

Ellos se volvieron a mirar entre ellos y me indicaron que me sentara.

-Bueno… veras Naruto – empezó Sakura.- Tal y como nos han explicado a nosotros, somos personas con un talento natural que…
-¿Personas? – la corté.
-No te pensarías que estábamos aquí solos, ¿no dobe? – me dijo sarcástico Sasuke mientras me insultaba.
-Teme – le respondí al insulto.
-Dobe.
-Teme.
-Dobe.
-¡Bueno, ya parad! – nos gritó Sakura al ver que no parábamos. Después continuo.- Como iba diciendo chicos de nuestra edad o más mayores con un talento natural de nacimiento para ayudar a esta aldea. La villa oculta de la hoja. La cual se encuentra en la nación del Fuego. Es una de las grandes cinco naciones que hay. Eso te lo explicaremos más adelante.

‘’Al parecer han aparecido personas que quieren acabar con nuestro mundo, y han creado estas cinco naciones en las que están reuniendo gente para convertirse en… ninjas.-terminó de decir, o por lo menos ahí se paró después de soltar la bomba.’’

¿Ninjas? Me pregunté. Estará de broma…
Después de dejarme unos minutos para pensar en ello, ella continuó.

-Bueno, entonces por eso estamos aquí. Cada chico tiene un maestro que le va a enseñar lo principal para convertirse en un gran ninja. Y luego aparte están los equipos, donde nos encontramos exactamente nosotros tres junto con otro adulto el cual ya este muy bien cualificado en el arte de taijutsu y sepa manejar bien su chakra… te lo explico después – añadió al ver que iba a interrumpirla de nuevo, continuo.

‘’Para que seamos sus alumnos. Pero el aparte de entrenarnos a los tres en ser o al menos parecer un equipo.- Añadió también al ver que de ver en cuando Sasuke y yo nos insultábamos con la mirada.- Y completar misiones en las cuales poquito a poco iremos ayudando a las personas que nos necesiten. Ya pueden ser cosas pequeñas como ayudar en cosas de la casa o niñera, o como acompañar a… alguien importante y protegerlo de gente que quiera acabar con él.’’

Estaba aún asimilando toda la información.
Ella volvió a dejarme un espacio de tiempo.
Aunque estaba vez al parecer no iba a continuar. Solo estaba esperando a que yo hiciera alguna pregunta.
Y entonces me llegó una.

-Entiendo… la razón por la que yo estoy aquí.-Dije escogiendo con cuidado las palabras mientras ordenaba en mi mente.- Pero… ¿qué hace aquí mi hermana?

Ella en ese instante también lo pensó. Al parecer no había caído en ello. ¿Qué hacía una niña de seis años alrededor de chicos y adultos mayores que ella? Porque… a ella no la iban a entrenar a esa altura. Y mucho menos arriesgaría su vida en misiones. Porque por lo que había entendido de eso trataría mi vida a partir de ahora.

Aunque ahora que caigo. Había aceptado casi al instante todo lo que me decía.
Me parecía todo normal. ¿A ellos les habría pasado lo mismo?
Fruncí el ceño al pensar en ello.
Quizás había aceptado porque sabía que al fin y al cabo, lo que hacía estaba bien.
Vale, sí, estaba aceptando cambiar de vida, de amigos, entrenar muy duro para convertirme en ninja y seguramente arriesgar a menudo mi vida.
Pero, sonaba bien.
Me gustaba el riesgo.

-Y… ¿qué es el catra ese? – pregunté al acordarme que me lo iba a explicar y aun no había dicho más sobre eso.
-Chakra –me corrigió.- El Chakra es… -se cortó, con lo poco que me conocía habría supuesto que las definiciones complicadas no ayudaban.- El Chakra es como… un poder que tienes dentro de ti con el cual si formas sellos con las manos y sabes moldearlo dentro de ti, puedes aprender ninjutsu. Según no han dicho será útil para llegar a ser un gran ninja.

Bueno, ahora tenía sentido el por qué de cómo es que justamente ellos habían sido escogidos.
No sabía exactamente que era, pero si había captado que no todos contenían el catra ese el cual se podía moldear para hacer no se que cosa ha dicho.

Las cosas aun no tenían del todo sentido pero… por lo menos las cosas ya se iban a clarando. Aunque quedaban muchas cosas por aclarar, por algo se empezaba…